El lenguaje receptivo es lo que tu hijo comprende cuando le hablan. Estamos tan concentrados en lo que puede o no decir, que a veces olvidamos ver lo que entiende.
A veces damos por hecho que comprenden todo lo que se le dice. Antes de querer que diga palabras, primero debemos asegurarnos de que entienda lo que significan. Debe poder entender las palabras antes de usarlas para comunicarse.
¿Cómo sé si está entendiendo?
Algunos ejemplos de habilidades de lenguaje receptivo incluyen:
– Identifica personas y objetos familiares
– Responde a su nombre
– Apunta partes del cuerpo cuando se le pide que lo hagan
– Responde a la palabras “no”
– Sigue instrucciones simples
Preguntas que te puedes hacer para ver si comprende:
¿Responde cuando lo llaman por su nombre?
Responde a un gesto, ¿quieres que te cargue (levantando los brazos)?
Voltea a ver a mamá cuando se le pregunta ¿dónde está mamá?
¿Te da algo que está sosteniendo si se lo pides?
¿Apunta partes del cuerpo cuando se lo pides?
¿Para de hacer algo cuando le dices no?
¿Puede ir por objetos familiares cuando se los pides?
¿Se va al baño cuando le dices vamos a bañarnos?
Comprende y sigue instrucciones simples alrededor de los 12 meses y están establecidas a los 18 meses. Si tu hijo tiene 1año y medio y no sigue instrucciones sencillas, no responde a su nombre, no te entrega objetos familiares cuando se los pides, no señala partes del cuerpo u objetos, puede ser que tenga dificultad en el desarrollo del lenguaje receptivo.
No hay que confundir un problema en la comprensión de lenguaje con un problema de conducta. No está desobedeciendo, lo que pasa es que no está comprendiendo lo que le estás pidiendo.
En el desarrollo normal del lenguaje es normal que los niños entiendan más de lo que expresan. Niños con retraso de lenguaje receptivo van a tener retraso en el lenguaje expresivo. Si no comprende el significado de las palabras, no va a poder usar esas palabras para comunicarse.
Algunas estrategias para que tu hijo comprenda el lenguaje son:
- Pon atención a cómo le estás hablando a tu hijo. Necesita vocabulario más específico para empezar a relacionar palabras con objetos, personas y eventos.
- Reduce la complejidad de lo que dices, usa palabras y frases cortas.
- Habla de lo que esté poniendo atención en ese momento, por ejemplo habla del cereal y la leche que está comiendo y no de lo que hicieron el otro día en casa de la abuela.
- Da la instrucción primero y después hazla para que vea lo que le pides, por ejemplo si le dices “dame el perro”, tú vas por el perro y lo tomas.
- Di el nombre de los objetos y apúntalos cuando estén leyendo cuentos.
- Repite instrucciones cuando no las comprenda, usando palabras más sencillas.
- Usa instrucciones sencillas, de un solo paso.
- Pide que haga cosas en sus rutinas diarias, como “trae tu pañal”, “ve por tus zapatos”, “cierra la puerta”, “mete el brazo en la blusa (cuando lo estés vistiendo)”.
- Dale instrucciones de cosas que está a punto de hacer, por ejemplo cuando esté por tomar una pelota dile “trae la pelota”.
- Dale pausas para que pueda procesar la información.
La forma de tratar estos retrasos es hacer que el lenguaje sea significativo primero, antes de esperar que tu hijo hable.
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